U.I.F.: concepto, doctrina y funcionamiento


Por: Abog. Adrián Pérez Ciappa

¿Qué es la UIF?

La Unidad de Información Financiera (UIF) fue creada en el año 2000 para la investigación del delito de Lavado de Activos. Inicialmente, sus funciones eran fundamentalmente administrativas.

En junio del año 2007, se tipifica la figura de “Terrorismo” y su financiación, entonces también se le encomienda a la UIF el tratamiento y la transmisión de información a los efectos de prevenir e impedir dichos delitos.

En 2008 se habilita  al titular de la UIF a intervenir como parte querellante en los procesos en los que se investigue la comisión de ciertos delitos en casos que así lo ameriten.

En diciembre de 2010, se resuelve dotar a la UIF de nuevas e importantes facultades como la coordinación a nivel nacional, provincial y municipal de todos los organismos públicos relacionados con la prevención del Lavado de Activos y la representación del país ante los organismos internacionales.

Luego, en el año 2011, al adecuarse los conceptos de lavado de activos y financiación del terrorismo  por parte de El Honorable Congreso de la Nación se aspira a alcanzar estándares internacionales en la materia, además se incorporan otras tipificaciones a nuestro código penal, como la “Manipulación de Mercado” y “ Utilización de información privilegiada”.

¿Cuál es su rol?

En base a lo expuesto en cuanto al marco y lineamientos generales de funcionamiento de la UIF, podemos decir, que en sus comienzos era un organismo encargado de la recopilación de información cuyo ámbito de actuación se agotaba en la realización de informes a los distintos órganos de aplicación de la Administración Nacional.

Con la evolución normativa desde el año 2000 a la fecha, ese rol ha cambiado, ya que se ha dotado a este organismo de herramientas para el efectivo control de las transacciones financieras en todos los niveles de la administración (Nacional, Provincial y Municipal), como así también  se la  ha dotado de recursos legales con el fin de proteger la calidad de las transacciones financieras en Argentina. Antes la UIF debía esperar los informes, ahora puede requerirlos e incluso solicitar inspecciones a los órganos de aplicación por sobre los sujetos que están bajo la órbita de cada uno ellos.

Ello así, podemos afirmar entonces que como lo definiera el grupo Egmond “es una agencia nacional, responsable de recibir o solicitar información, analizar y diseminar entre las autoridades competentes, información financiera  concerniente o vinculada a sospechas sobre la comisión de delitos y potencial financiamiento del terrorismo, o  requerida por la legislación nacional, a fin de combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo".

¿A qué se denomina “operación sospechosa”?

Las operaciones sospechosas son aquellas “inusuales” tanto por montos como por características propias o complejidad de la misma. Por ello para poder identificarlas los sujetos obligados deben tener un conocimiento cabal de los clientes o proveedores con los que opera, justamente allí radica el secreto de la detección de las operaciones sospechosas. Para mayor entendimiento transcribiré la definición de “operación sospechosa” que la propia UIF ha dado:  “Las operaciones sospechosas  pueden definirse, a tal efecto, como las transacciones que de acuerdo con los usos y costumbres de la actividad de que se trate, como así también de la experiencia e idoneidad de las personas obligadas a informar, resulten inusuales, sin justificación económica o jurídica o de complejidad inusitada o injustificada, sean ellas realizadas en forma aislada o reiterada. En aquellos casos en los que los sujetos obligados a reportar tengan fundamentos razonables para sospechar que ciertos fondos son el producto de una actividad delictiva, deben ponerlo en conocimiento de la Unidad de Información Financiera.”

Conclusiones

Como comentario final, es importante dejar en claro que el concepto de “lavado de dinero” no es una cuestión menor, la actividad de “lavado de dinero” es uno de los eslabones fundamentales en las cadenas delictivas, tanto para el financiamiento de las operaciones (al inicio de la actividad delictual), como para la obtención del beneficio (final de la cadena), controlando la legitimidad del flujo financiero se puede prevenir la instalación en nuestro país de operaciones delictivas a gran escala.